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Que el Señor te bendiga.
15 de septiembre de 2009
"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos" (Heb. 4:12a)
6 de agosto de 2008
Que los niños conozcan lo que se espera de ellos...
19 de junio de 2008
Como se dividió la Biblia...
por Ricardo Moraleja Ortega¿Sabía qué los textos bíblicos más antiguos en las lenguas originales no estaban divididos en capítulos ni en versículos?
En los “originales” no había separación entre las palabras, ni vocales, ni signos de puntuación, ni títulos de cabecera que ayudasen a localizar los pasajes bíblicos.
Se puede decir que fue a partir del Renacimiento cuando se empiezan a editar los primeros libros modernos, con páginas, títulos, capítulos e índices. Estos primeros libros impresos imitaban a los manuscritos y ofrecían un texto extenso y continuado, desde la primera página hasta la última, sin divisiones en párrafos o estrofas. La Biblia no se ha escapado a esta regla, aunque, algunos datos bíblicos nos hacen pensar que en la época de Jesús ya existía algún tipo de división textual, especialmente en aquellos pasajes que eran más populares y que se leían cíclicamente en las sinagogas (Lc. 4:17, Hch. 13:15; 15:21, 2 Cor. 3:14). Además algunos de estos pasajes eran conocidos por un título que hacía referencia a su temática (Mr. 12:26; Lc. 20:37, Rom. 11:2, Hch. 8:3). Se tiene constancia de que en el siglo I d.C. existía la costumbre de leer la Torá en la mañana del sábado. Podemos suponer que resultaba muy difícil usar un texto largo, sin ningún tipo de divisiones que facilitase de la búsqueda del pasaje determinado para la lectura pública.
En el transcurso de la Edad Media los masoretas (especialistas judíos encargados de fijar, conservar el texto exacto de la Biblia), concibieron una división en frases cortas, pero con sentido completo, lo cual permitía dar un cierto ritmo a la voz del lector. Hay que precisar que estas divisiones no aparecían en los rollos de la sinagoga reservados al culto, cuyo texto no debe de llevar ningún signo añadido.
Divisiones actuales
Nuestra actual división en capítulos parece haber sido esbozada en el siglo XI por Lanfranc, consejero de Guillermo el conquistador. En los albores del siglo XIII, en París, Stephen Langton, profesor en la Sorbona, que llegó a ser arzobispo de Canterbury, desarrolló el esbozo, y lo llevó a cabo. Él estableció una división en capítulos, más o menos iguales, muy similar al que tenemos en nuestras Biblias impresas. Hacia el 1226, los libreros de París, introducen estas divisiones en capítulos en el texto bíblico, dando lugar a la que se conoce como la Biblia Parisina. Desde entonces esta división se hizo universal.
El primer libro bíblico impreso dotado de esta presentación versificada y numerada fue el de los salmos, concretamente el Psalterium quintuplex de Lefevre D´Etaples, publicado en 1509, en París, por el famoso impresor protestante, Henri Estienne, quién ostentó el prestigioso título de impresor del rey para el hebreo, el latín y el griego.
Robert Estienne, (o Stephanus), hijo de Henri, popularizó el uso de la numeración de versículos para toda la Biblia. Para los libros protocanónicos del Antiguo Testamento adoptó la división del dominico italiano de finales del siglo XV, Sanctes Paginus. Y para los deuterocanónicos y todo el Nuevo Testamento elaboró una nueva división. Se cuenta que este trabajo lo realizó en el transcurso de un viaje a caballo de París a Lión. En 1551 publicó el Nuevo Testamento griego, y cuatro años más tarde publicó la Biblia completa en latín. En ambos casos los números de los versículos no figuraban en el texto bíblico, sino al margen. En 1565, Teodoro de Beza inscribe los números de los versículos en el interior del texto mismo.
El recurso de dividir el texto bíblico en capítulos y versículos numerados permite desde entonces encontrar inmediatamente un pasaje, sea cual sea la puesta en página adoptada por la edición.
Las divisiones en los capítulos y versículos no son perfectas.
Aunque Estienne y Langton intentaron mantener un buen equilibrio entre el número de versículos por capítulo, en algunos lugares su división del texto resulta artificial y discutida, pues no respeta la unidad del discurso o del relato.
Por ejemplo, para algunos especialistas, la transición entre los capítulos 7 y 8 del Evangelio de Juan no es acertada, pues el discurso no acaba en 7:53, sino en 8:1. Por tanto el capítulo 8 debería comenzar con el versículo 2. En este caso, la situación es especialmente compleja, pues el texto 7:53-8:11 no aparece en la mayoría de los manuscritos; otros lo incorporan en lugar diferente. El relato parece haber sido una historia conservada primero en forma independiente y luego incluida aquí. La narración interrumpida en 7:52 parece que continúa en 18:12.
Otro ejemplo interesante lo encontramos en el Salmo 19. Un gran número de especialistas opinan que la última línea del versículo 4 debe ser el comienzo del versículo 5, pues se refiere, al igual que los versículos 5 y 6, al mismo protagonista (el sol) que recorre el espacio celeste y define el pulso del día y la noche con su presencia y ausencia.
Por último, cabe mencionar que la numeración de los salmos en el texto hebreo difiere de la utilizada en las versiones griega (LXX) y latina (Vulgata). Esta diferencia se debe a que algunos Salmos han sido divididos y otros fusionados. Así, por ejemplo, los Salmos 9 y 10 del hebreo corresponden al Salmo 9 de las versiones griega y latina, mientras que los Salmos 114 y 115 de la LXX corresponden al 116 del texto hebreo. Lo mismo sucede con el Salmo 147 del texto hebreo que queda dividido en dos Salmos (146-147) en la versión griega.
24 de abril de 2008
¿ Quieres ser salvo ? (Jn. 5:1-18)
Era día de fiesta en Jerusalén. La gente no se preocupaba por la multitud de enfermos y lisiados que gemían y esperaban la curación. Así va el mundo: la ruidosa alegría rodea con indiferencia el sufrimiento y la miseria.
Jesús subió a Jerusalén y fue hacia los que sufrían. Se acercó a un paralítico y le preguntó: "¿ Quieres ser sano ?" (v. 6). ¿ Por qué esta pregunta ? Jesús no impone su gracia, sino que la ofrece a quién reconoce necesitarla verdaderamente. Y ese hombre tuve que reconocer:
"No tengo quién" me ayude.
Reconocer la propia culpabilidad y total incapacidad ante Dios y contar sólo con él para ser salvo es lo que Dios, aún hoy, pide a todo ser humano. Jesús dijo al enfermo: "Levántate, toma tu lecho, y anda". Quizás, en lugar de ese hombre, usted habría dicho:
"¿ Cómo me puedes pedir esto ? Es precisamente lo que no puedo hacer".
Pero el lisiado no razonó. Creyó la palabra de Jesús. Se levantó y caminó.
Amigo, esta pregunta se dirige a usted: ¿ Quiere ser salvo ? No tiene a nadie que lo pueda socorrer, pero Jesús se acerca a usted y le ofrece la salvación. No vacile. Crea en su palabra, crea en él y será salvo.
Texto extraído de "La Buena Semilla" - 26 de Marzo de 2008.
19 de marzo de 2008
El significado de la Pascua (Pésaj)...
Para nosotros los cristianos, la Pascua es el paso de la muerte a la vida de Cristo y es la más importante de las fiestas cristianas. Si Dios no hubiera permitido que Cristo (su hijo amado) padeciera todo esto por causa de nuestra desobediencia, ninguno de nosotros tendríamos la posibilidad de ser redimidos delante de Dios. Durante Semana Santa los cristianos conmemoramos la muerte y resurrección de Jesucristo. La Semana Santa es la sermana previa a la Pascua.Pascua significa "paso", es el "paso" de Jesucristo de la muerte a la vida. El tiempo de Pascua finaliza con el Pentecostés, en el cual Dios entrega su Espíritu Santo a los apóstoles y es ahí donde se forma la Iglesia. Con la resurrección de Cristo, Dios venció a la muerte. Y así como Dios resucitó a Cristo, así también resucitaremos nosotros (1Cr. 6,15).
Información de Wikipedia
La fecha de celebracion varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ya que tiene lugar el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. Existe una fórmula que permite el cálculo de la fecha de Pascua. Sin embrago, debido a la diferencia de calendarios usados por la Iglesia Católica (calendario gregoriano) y las Iglesias Orientales (calendario Juliano), la fecha de Pascua varía para cada Iglesia y sólo en algunas ocaciones logran coincidir, tal como se aprecia en la tabla.
19 de febrero de 2008
Pisadas...
Una noche soñé que caminaba por la playa. Al caminar veía, reflejadas en el cielo, las escenas de mi vida. Con cada escena, dos pares de pisadas se veían dibujadas en la arena: unas eran mis huellas, y las otras del Señor.
11 de febrero de 2008
El mito de la Biblia y la NASA...
El programa espacial está encontrando respuestas a sus dudas en la Biblia. Mientras que ciertas novelas y algunos canales de televisión por cable, por oscuras razones que van más allá del sensacionalismo, están gastando millones de dólares haciendo publicaciones y reportajes donde desacreditan de manera aparentemente científica y convincente a la Biblia, la NASA ha encontrado que “El Libro de Libros” no es tan solo un libro lleno de inspiradoras alegorías judías...
Es un relato del Sr. Harold Hill, presidente de “Maquinaria Curtis” de Baltimore, Maryland, consultor de la NASA. La NASA desarrolló un programa computarizado para saber la posición del sol, la luna y los planetas en el espacio en cualquier momento del futuro, para evitar que éstos cuerpos espaciales estén en la trayectoria de nuestras naves espaciales y satélites artificiales, y colisionen contra ellos.
Programaron la computadora para hacer el cálculo hacia delante y atrás en el tiempo, pero en un momento dado el programa se detuvo, dando una alerta de un grave error en el cómputo del tiempo. Al revisar el programa, encontraron que la alarma se refería a la falta de un día en el espacio del tiempo que ya ha transcurrido en la tierra. Estaban perplejos, pues no tenían ninguna respuesta a ese problema.
Un miembro del equipo mencionó que cuando era niño, en la escuela Bíblica le enseñaron que una vez el sol se detuvo, porque Josué le pidió a Dios poder continuar una difícil batalla y así pudo ganarla. Le dijeron: “Muéstranos”. Buscaron y hallaron Josué 10:12-13 “Y el sol se detuvo y la luna se paró...El sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero” ¡Allí estaba el día que faltaba!
Verificaron el dato en la computadora, introduciendo los sucesos del libro bíblico de Josué. Coincidiendo con la afirmación de la Biblia de que no fue un día entero, el sistema calculó que la pausa del tiempo era de 23 horas con 20 minutos. ¿Y los otros 40 minutos? El mismo miembro del equipo recordó que en alguna parte de la Biblia decía que el sol había hecho su recorrido al revés...
Los científicos pensaron que eso ya era una locura, pero fueron al Segundo Libro de Reyes, Capítulo 20, donde se relata lo siguiente: que el Rey Ezequías, fue visitado en su lecho de muerte por el profeta Isaías, quien le dijo que no se angustiara, porque aún no iba a morir. Ezequías le pidió una señal de prueba. Isaías le dijo: “¿Quieres que la sombra del reloj de Acaz avance diez grados o que retroceda diez grados?”
Ezequías contestó “Fácil es que la sombra decline diez grados, pero no que la sombra retroceda diez grados”. Entonces el profeta Isaías clamó al Señor y Dios hizo retroceder la sombra los diez grados que había recorrido en el reloj de Acaz... ¡Diez grados del reloj de Acaz son exactamente los 40 minutos que faltaban en el cálculo de la computadora, y completan el día perdido del Universo!
Conclusión: La religión es algo privado de cada quien, pero si cree usted que Dios no es un ser mitológico, y usted es Cristiano, eso implica que: Nuestro DIOS está vivo, que visitó éste mundo como Jesucristo Nuestro Salvador, que hoy manifiesta su presencia en Su Espíritu Santo, y que está aún haciendo maravillas en el Universo. Unos aficionados que creyeron en el Señor, construyeron un arca y la llenaron de miles de animales, y no se hundió... En cambio, unos profesionales que creyeron únicamente en la ciencia, hicieron el Titanic...lo demás es historia.
Aclaración:
Es pertinente hacer una aclaración basado en un comentario que hizo un compañero de trabajo - Gonzalo Piano -.
He estado investigando en Internet y he comprobado que esta historia a recorrido el mundo desde la década de los '70s aproximadamente.
En el afán de la búsqueda de la verdad, dicho compañero continuó su investigación ayudándome a develar la veracidad o no de dicho texto. Es así que descubrió que la NASA nunca realizó dichos estudios y esto ha sido manifestado por la propia NASA en su artículo.
En resumidas cuentas lo que la NASA declara es que nunca llevó a cabo dicho cálculo y explica el por qué. A modo de ejemplo: la NASA puede calcular (por medio de ciertos algoritmos), la trayectoria de un planeta en el futuro, pero el tipo de cálculo que utiliza nunca puede ser usado para realizar cálculos hacia el pasado debido a una cantidad de factores que no vienen al caso exponer.
Además, aclara: "en general la gente trata de demostrar eventos relatados en la Biblia, utilizando principios científicos...", lo cual no siempre se puede lograr. No estoy diciendo que esté mal tratar de demostrar cientificamente estos eventos, sino que no debemos negar la existencia de Dios por no poder hacerlo.
Tambien existe otro sitio en la Web que coincide con lo que la NASA expone, incluyendo la bibliografía de la cual se obtuvo esa información. (Apologetics Press)
Así que hecha la aclaración, dejémonos de tratar de demostrar las obras de nuestro Señor por métodos científicos.
Gracias Gonzalo por tu gran aporte.




